A diferencia de la piel (a partir de la dermis hacia adentro del cuerpo), el cabello no es una estructura viva, al menos no la parte del cabello que vemos a simple vista. 

La función principal de nuestro cabello es otorgarnos protección y sensibilidad (forman parte del proceso por el cual tenemos sentido del tacto) y regulan la temperatura corporal a través de la transpiración. Con respecto concretamente a la función del cabello en nuestra cabeza podemos decir que es primordialmente protegernos del sol y regular nuestra temperatura corporal. 

Estructura capilar

Para mantener la salud de nuestro cabello es importante conocer su estructura y composición para reconocer sus necesidades, y así poder brindarle el cuidado que necesita. El cabello consta a grandes rasgos de dos partes principales:

  1. La raíz: es la parte del cabello que está dentro de la piel, se aloja en una depresión de la misma llamada folículo piloso. La raíz termina en un bulbo (la parte viva del cabello), donde se produce una gran actividad metabólica, que recibe oxígeno y nutrientes de la llamada papila dérmica.
  1. El tallo: Es la parte del cabello que vemos a simple vista, la que crece fuera de la piel. Este a su vez está formado por tres partes concéntricas: cutícula, córtex y médula.
  • Médula: es la capa más profunda del tallo. Algunos cabellos finos pueden no tener esta parte del tallo. Está hecho de una proteína llamada tricohialina, y es la capa más suave y frágil del cabello, con una apariencia esponjosa. 
  • Córtex: Constituye la capa media del tallo piloso, y es el encargado de brindarle fuerza y resistencia al cabello. Está compuesto por células acomodadas ajustada y compactamente, y la melanina responsable de darle color al cabello se encuentra en ella. Es la más abundante de las tres capas. 
  • Cutícula: es la capa más superficial del cabello y está compuesta por células chatas que se solapan como escamas, con el potencial de separarse y abrirse y volver a cerrarse y compactarse. Es propenso a dañarse lo cual le da al cabello un aspecto opaco y desvitalizado. 

Querés saber más sobre la composición de nuestro cabello? Entonces este post te puede intersar:

Otros elementos muy importantes que suelen preocuparnos a la hora de hablar de nuestro cabello son el brillo y la grasitud/sequedad. Estos aspectos son fundamentales ya que nos permiten reconocer nuestro tipo de cabello y evaluar el estado de la salud del mismo, para poder así reestablecer su equilibrio con los productos adecuados para cada caso.

Brillo:

El brillo del cabello, para lo que lamentablemente muchas veces recurrimos a las siliconas, tiene que ver sobre todo con la refracción de la luz sobre las fibras capilares. Cuanto más abiertas las cutículas (debido a sequedad capilar por ejemplo) menos brillo tendrá el cabello. Por eso lo ideal es usar un buen acondicionador y cuidarlo de exposiciones que dañen dichas cutículas. Algunos recursos simples, accesibles y súper útiles para mantener brilloso nuestro cabello son: el VINAGRE DE MANZANA y los sellados con agua fría al finalizar nuestras duchas (ya que cierra las cutículas que el agua caliente ha abierto).

A su vez los cabellos más lisos suelen tener un brillo natural más homogéneo por la estructura de sus tallos, mientras que los cabellos con más rulos y/o más secos tienden a tener el cabello más opaco. 

Grasitud o sequedad:

Por otro lado, el nivel de grasitud o sequedad del cabello se da en base al nivel de producción de sebo por parte de las  glándulas sebáceas del cuero cabelludo. Sin embargo, hay casos en los que esto no es así.

Por ejemplo en el cabello típico de las persona de origen africano, que suele ser muy grueso y muy enrulado, tienen una alta producción de sebo en las raíces del cabello, pero este no se transporta fácilmente hasta las puntas (por su estructura ondulada tipo zigzag) y por lo tanto da como resultado un cuero cabelludo más bien graso con tallo capilar muy muy seco. 

El constante arrastre de la grasa normal del cabello por parte de shampoo con elevadas concentraciones de tensioactivos agresivos e irritantes, como los famosos sulfatos, puede tener dos efectos secundarios poco deseados respecto a la grasitud del cabello:

Por un lado, es posible que reseque tu cabello dando como resultado pelo seco y encrespado y hasta caspa. Y por otro lado, puede hacer que las glándulas sebáceas se sobreexcitan y generan el efecto inverso del deseado, haciendo que las personas con cabello ya de por sí graso sientan el pelo más graso y más rápidamente. Y entonces se lavan el cabello más veces, haciendo que este círculo vicioso se empeore cada vez más. 

Es por esto que te recomiendo que trates de ir bajando gradualmente la cantidad de veces por semana que te lavas el cabello. Un consejo que nunca nos han dado, verdad?

Absorción capilar de activos: 

Los ingredientes llamados “activos” son sustancias que tienen un efecto terapéutico o actividad biológica determinados. (Aquí puedes ver como se categorizan los ingredientes en cosmética natural y comprender de qué hablo si este es tu primer acercamiento a este hermoso mundillo).

En el cabello, los mejores activos son los hidrosolubles, ya que penetran fácilmente junto con el agua. Sin embargo, algunos estudios demostraron que al tallo también pueden ingresar algunos aceites vegetales, por ejemplo el aceite de oliva y el de coco. El aceite mineral, derivado del petróleo, no logra ingresar al tallo capilar, así como tampoco aceites compuestos mayoritariamente de ácidos grasos monoinsaturados (como el aceite de girasol). 

CUIDADO DEL CABELLO

Teniendo en cuenta que el cabello no puede regenerarse, es esencial cuidarlo para prevenir los daños. Algunas cuestiones esenciales a tener cuenta a la hora de cuidar del cabello son:

  • Evitar los factores de estrés o reducirlos lo más que podamos:

Evita los factores de estrés lo más que puedas. Estamos muy acostumbradas a secar nuestro cabello con temperaturas extremas, a teñirlo con tinturas alquímicas y a someter al cabello a todo tipo de tratamientos agresivos. Para tapar los daños ocasionados por esos tratamientos y productos llenamos nuestro pelo de productos con siliconas, que hacen un efecto tipo film sobre el mismo y generan un falso efecto de salud. 

  • Elegir un shampoo adecuado

La limpieza del cabello es muy importante, de la misma forma que lo es la limpieza facial. Sin embargo, no todos los cabellos precisan de un lavado diario, incluso a algunos les hace daño lavarlos con mucha frecuencia. 

Los shampoos son los productos que usamos para limpiar el cabello. Generalmente los convencionales son muy agresivos (innecesariamente) y remueven excesivamente el sebo sano y natural del cabello. Lo cual genera a su vez más producción de sebo por parte de las glándulas sebáceas para compensar está falta de grasas protectoras. Esto nos dará la sensación de pelo más engrasado, usaremos más shampoo y cada vez más agresivo y con mayor frecuencia, y el círculo vicioso no tiene fin. 

Cuando dejes de usar shampoos tan agresivos y pases a usar los que elaborarás gracias a este curso o los naturales que compres a algún productor, es posible que tu cabello se vuelva un poco más graso. Pero insiste en el uso, y verás que poco a poco la producción de sebo se equilibra. 

Es importante usar shampoos suaves, que cuiden de nuestro cabello y de nuestro cuero cabelludo, con un pH adecuado y en la frecuencia adecuada. 

Aquí te dejo un Post sobre las diferencias entre los Shampoos Sólidos y los Líquidos, mirá:

  • Usar acondicionador

Como vimos, uno de los efectos del uso de shampoos y de mojar y peinar el cabello es la apertura de las cutículas y el progresivo daño del cabello. Los acondicionadores, ricos en ingredientes catiónicos (ingredientes con carga positiva) y con un pH ligeramente ácido, se adhieren al cabello (que tiene carga negativa) cerrando las cutículas. Este es el famoso efecto acondicionador de este producto, y es esencial usarlo siempre que usamos shampoo. 

Receta Spray natural antiencrespamiento y aclarante

INGREDIENTES:

1/2 taza de gel de linaza

1/2 taza de infusión de manzanilla 2 cucharadas de vinagre de manzana

5 gotas de aceite esencial de ylangylang

5 gotas de aceite esencial de manzanilla

5 gotas de aceite esencial de lavanda

20 gotas de Geogaard ETC (conservante).

Cómo lo haces? Super fácil! Prepará primero el gel de linaza, hirviendo 1 o 2 cdas de semillas de lino en 1 taza de agua. Pasados unos 20 min retirá del fuego y colá. Agregale la infusión y los aceites esenciales. Chequé el pH para que esté dentro del rango del Geogard (2 a 7) y agregá el conservante. Mezclá y volvé a medir el pH (idealmente tiene que estar en 5 o cerca). Envasá en un recipiente con pulverizador. Aplicalo las veces que quieras! (este preparado dura 3 meses)

Beneficios del Gel de Semillas de lino: INCI: LINUM USITATISSIMUM SEED Puedes usarlo puro, como un ingrediente de base de tu cosmético o agregarlo en cantidades pequeñas por sus activos. No hay máximos o mínimos de uso. Propiedades cosméticas: Balancea el pH y regula el sebo Nutre la piel y el cabello: otorga elasticidad y fortaleza Acondiciona el cabello Es calmante y antiinflamatorio.

Te gustó esta info? Si tenés alguna duda te leo en comentarios.

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