Ungüento calmante de Caléndula para bebés y pieles sensibles

Las bondades curativas y protectoras de la Caléndula hacen de ella una planta ideal para usar en niñ@s desde recién nacidos. Y cómo se acerca su día, quiero honrarlos con una receta para especial ell@s, los más pequeñitos de la casa. Para aprender a hacer tu propio Ungüento Calmante de Caléndula, seguro, casero y natural quédate hasta el final que te cuento cómo.

la piel del bebé

Primero conozcamos un poco las características dermatológicas de la etapa en cuestión para sintonizar el propósito de nuestra formulación.

En este primer período de la vida, la piel del bebé tiene sus propias particularidades y por tanto, ciertos cuidados especiales: 

– La epidermis o capa externa de la piel del bebé es entre un 20% y un 30% más fina que la de un adulto. 

– También se seca con facilidad por el cambio de un estado estable y protegido, a un ambiente externo lleno de factores contaminantes, agua, aire, cambios de clima y uso de productos, ropa, pañales, blanqueadores, jabones, fragancias, etc. 

– Su función termorreguladora aún no funciona al 100%.

– Su gran delicadeza la hace más propensa a infecciones, alergias e irritaciones.

– Aún no ha desarrollado del todo las defensas que le ayudan a protegerse de determinadas bacterias.

– Pierde y absorbe agua con mayor rapidez.

– Presenta una mayor reactividad vascular (se enrojece o palidece más fácilmente).

– Sus glándulas sudoríparas son más activas.

– Presenta una menor capacidad de sintetizar melanina.

El desarrollo completo de la piel del bebé se llevará a cabo durante varios años; de hecho, hasta los 3 años de vida, su “barrera cutánea”, la encargada de defender al bebé de las agresiones medioambientales, no habrá terminado de desarrollarse .

VERNIX CASEOSA

L@s niñ@s al nacer están cubiertos por una capa de grasa muy fina y de color blancogrisáceo que se denomina vérnix caseosa. Este manto sebáceo está compuesto por un 80% de agua, un 10% de grasa y otro 10% de proteínas.

La vérnix se forma alrededor de la semana 20 de gestación, con el fin de aislar la delicada piel del bebé de los efectos irritantes y la humedad del líquido amniótico y de la deshidratación, evitando así que se agriete, y protegiéndola de posibles infecciones dentro del útero materno.

Una vez que el bebé ha nacido, no conviene retirar esta capa de grasa, ya que además de que pasados dos o tres días se reabsorbe sola, sin necesidad de lavarla, también ejerce diversas funciones:

  • Ayuda al bebé a mantener su temperatura corporal, ya que su piel tan delgada favorece la pérdida de calor y agua.
  • Protege al recién nacido de la deshidratación y de algunas agresiones externas.
  • Nutre la piel, impidiendo que se reseque o se descame en exceso.
  • Según recientes estudios, la vérnix caseosa contiene una alta concentración de vitamina E, un poderoso antioxidante que protege la piel del niño ante los efectos dañinos del oxígeno y de las radiaciones solares.
  • Además, como parte de la vérnix, también algunos bebés pueden presentar lanugo, que es un vello corporal aterciopelado, muy fino, que aparece en los fetos durante su desarrollo durante el embarazo, como una especie de capa protectora.

Cómo cuidar la piel del bebé

Para preservar estas condiciones que la naturaleza tan sabiamente se encarga de garantizar, es necesario tener ciertos cuidados especiales:

  • No bañarlos por más de 5 minutos

  • Regular siempre la temperatura del ambiente y del agua

  • Que el lavado de cabeza sea lo útlimo antes de salir del baño porque es por donde más temperatura pierden.

  • Debemos procurar secar bien cada pliegue para que no queden húmedos y de este modo, evitamos que se generen irritaciones u hongos. El secado debe ser con pequeños toquecitos sin frotar para evitar la irritación. 

  • Utilizar productos aptos dermatológicamente para su piel, naturales, con PH neutro y preferentemente orgánicos. Que contengan la menor cantidad de ingredientes, y por supuesto, la menor cantidad de químicos posibles. Si estás en duda siempre puedes pensar lo siguiente: si no lo ingerirías, por qué lo pondrías en su piel? (no te olvides que la piel es el órgano más grande del cuerpo humano y se alimenta constantemente del entorno).

  • Hoy en día también tenemos una opción ecológica y mucho más saludable para su pielcita que es la de los pañales reutilizables de tela. Ya no son rudimentarios como las antiguas bombachas de goma. Las telas son especialmente diseñadas para estar en contacto con la piel (corrobora que no sean sintéticas y que quien te los venda te asesore al respecto). De esta forma estamos evitando el contacto continuo con blanqueadores químicos de algodón, geles y aromatizantes que generan dermatitis e irritación. Y también cuidamos nuestro planeta de toneladas de plástico.

  • Además hay que procurar que no pierdan hidratación, por lo que se recomienda luego del baño algún masajito con aceites naturales o alguna leche hidratante. Estos masajes también ayudan a mejorar su descanso, benefician su desarrollo físico y emocional, alivian los cólicos y generan un vínculo súper importante entre cuidador y bebe.

Los mejores aceites vegetales para este tipo de piel son: 

Aceite de caléndula: este aceite se obtiene mediante la maceración de la flor de la caléndula en aceite vegetal. Por su fórmula suave y agradable, es uno de los aceites más indicados para la delicada piel de bebés y niños, además alivia irritaciones, picores y rojeces. También estimula la producción de colágeno para mejorar la cicatrización de heridas, irritaciones, eccemas, ayudando a que la piel se recupere más rápido. También posee características anti-inflamatorias, calmantes, protectoras, así como un alto poder hidratante y nutritivo. Es uno de los aceites vegetales más completos y es perfecto para calmar la piel de l@s niñ@s.

Aceite de jojoba: Es altamente hidratante y nutritivo. Las ceramidas que contiene recubren las células de la epidermis, ayudándola a regular su hidratación de forma intensa. El aceite de jojoba también contiene ácido linoleico que es un reestructurador y regenerador de la piel natural muy efectivo. Su contenido en vitamina E proporciona un sistema defensivo frente a los radicales libres, para que su delicada piel esté bien protegida. Este aceite vegetal se absorbe rápidamente y no es nada untuosos al tacto ya que su estructura es muy similar a la de los aceites naturales que genera nuestra piel.

Aceite de rosa mosqueta: es uno de los aceites vegetales imprescindibles para el cuidado de la piel del bebé. Es rico en ácidos grasos esenciales, como el omega3, omega6 y ácido linoleico, además contiene vitaminas A, C, E y antioxidantes naturales. Por todo ello, cuida y nutre la piel en profundidad al mismo tiempo que la protege de factores externos que puedan dañarla. Además, trata cicatrices y marcas, acelerando la restauración de la función barrera.

receta ungüento calmante de Caléndula

Dicho esto, te dejo una receta que amo para que puedas realizar tu PROPIO UNGÜENTO DE CALÉNDULA (ideal para bebés, niñ@s o pieles muy sensibles)  

Formulación: 

69% manteca de karité 

30% oleado de caléndula 

1% Vit E

Modo de preparación: En un bowl pondremos la manteca de karite y con una cuchara o espátula la removeremos hasta que se vuelva cremosa, le iremos agregando de a poco el oleado mientras seguimos revolviendo. Hasta lograr una consistencia cremosa y uniforme. Le agregaremos la Vit E, envasamos y etiquetamos.

Este Ungüento sirve tanto para calmar irritaciones como para proteger de futuras afecciones. También para pieles sensibles, pezones y quemaduras. Idealmente aplicar 3 veces al día hasta ver mejoras.

A continuación te comparto un video par que puedas ver el paso a paso:

Si te gustaría saber más sobre los oleatos, qué son, para qué sirven y aprender a  hacer tu propio oleado de Caléndula quedate atent@ porque los próximos post los estaremos dedicando a estos temas. 

Te mando un abrazo. Y hasta la semana que viene!

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