Remedios naturales para la rosácea

Ya saben que siempre busco alternativas naturales para todo y cuando realmente lo natural no es la mejor opción (que es rara vez, como por ejemplo en el uso de lubricantes íntimos, alergias o contraindicaciones) lo considero, investigo y no dudo de comunicarselos con responsabilidad. 

En mi camino por la Cosmética Natural me he topado con la necesidad de profundizar en distintas afecciones de la piel para conocer cómo aportar desde mi área de especialización. Ya sea para poder solucionarlas, hacerlas más llevaderas en el día a día o al menos, no perjudicarlas. 

Una de las más comunes y de la que quiero hablarles hoy, es la rosácea. Un claro ejemplo en el que los activos naturales son nuestros grandes aliados y por el contrario, cualquier químico, cosmético convencional o desequilibrio en nuestra alimentación y rutinas puede generar daños mucho peores. 

Si bien hay casos muy específicos en que la medicalización puede ayudar, la rosácea es una afección que no tiene cura. Pero sí puede ser controlada adoptando ciertos hábitos. Por lo que es preferible buscar opciones que sean sostenibles en el tiempo, que acompañen esta característica de la piel de la manera menos nociva posible para el resto de nuestro cuerpo. Ya sabemos que la salud es tal, sólo si es integral.  

La causa concreta de esta enfermedad aún no se ha podido identificar. Pero hay algunos factores que pueden influir en ello, según los expertos de la Academia Americana de Dermatología estas causas podrían ser:

  • Hereditarias: la rosácea puede ser transmitida genéticamente.
  • Inmunológicas: Se cree que la bacteria Bacillus Oleronius podría crear reacciones del sistema inmunitario y producir rosácea.
  • Infección intestinal: Se ha establecido alguna relación entre la bacteria H. pylori y la rosácea.

Por ello, si sufres de rosácea mi primera recomendación sería la observación. Es decir, que puedas prestar atención a qué hábitos, comidas, situaciones y rutinas empeoran el cuadro de tu piel. Este es un camino un tanto más “lento”, el cual requiere más paciencia y predisposición, pero a su vez los resultados serán verdaderos y duraderos. El autoconocimiento hace de tu tratamiento algo único y específico, que te dará datos a tu medida y traerá consigo la respuesta de qué cambios tienes que hacer para convivir con tu rosácea.

Algunos de los desencadenantes más comunes a tener en cuenta pueden ser:

  • El estrés, es un factor fundamental, nuestro estado emocional repercute directamente en nuestra piel
  • La falta de sueño, o la mala calidad del mismo, que está íntimamente relacionado a nuestro estado de ánimo y a una salud integral.
  • El alcohol y el tabaquismo.
  • Factores climáticos: los cambios bruscos de temperatura, la excesiva humedad (o por el contrario, la sequedad del ambiente), el agua muy caliente o el viento frío en la cara pueden empeorar tu rosácea.
  • Alimentación. Si padeces rosácea debes evitar bebidas muy calientes, comidas picantes y en lo posible reducir o eliminar de tu dieta los lácteos, azúcares y harinas refinadas. 
  • Hacer ejercicio que genere un sobre esfuerzo, o que se extienda más de 30 minutos. Siempre debería ser en lugares frescos y tener a mano toalla y refrescos para controlar la temperatura corporal. 
  • La deshidratación. Es muy importante mantenerte hidratado, puede ser tomando abundante agua, frutas o té verde (no caliente) ya que posee antioxidantes.
  • Usar maquillajes o limpiadores faciales nocivos
  • Exponerse al sol sin protección.

Podes hacer un registro de estas variantes y otras que consideres pertinente, haciendo pruebas, cambios y dejando asentado por escrito cómo es tu evolución a lo largo del tiempo. 

REMEDIOS NATURALES PARA CONTROLAR LA ROSÁCEA

Además de reconocer qué afecta a tu rosácea hay una interesante lista de remedios naturales para dominarla. Es importante que hagas una prueba en otra parte del cuerpo para ver si reaccionas con alguna alergia. El hecho de que algo sea natural no quiere decir que no pueda hacerte daño si no tomas las precauciones debidas.

Algunos de ellos son:

Consumir alimentos ricos en Omega3:  se considera que tomar grasa saludable dentro de la dieta y, en especial, fuentes de omega 3 como el salmón, puede resultar beneficioso para la salud de la piel con rosácea. También puede ser de origen vegetal como la que se encuentra en las paltas (aguacates), semillas de chía y de lino, coliflor, nueces y aceite de olvida, fresas, entre otros.

Consumir probióticos: La salud intestinal está directamente relacionada a la salud de nuestro cerebro, por ende, de nuestras emociones y nuestra piel. Los probióticos son una excelente incorporación de hábitos para equilibrar nuestro ecosistema intestinal.

Miel: gracias a sus propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias puede ser de gran ayuda. También funciona como hidratante y antioxidante. Podes consumirla diariamente y también aplicar una gotita sobre el rostro humedecido. Luego retirarla, siempre con agua mineral mejor. Para el tratamiento de la rosácea las más recomendadas son la Miel de Kanuka y de Manuka pero no son tan fáciles de conseguir. Tené en cuenta que la miel que utilices no esté granulada, así no actúa como exfoliante ya que eso podría dañar tu piel.

Manzanilla: los flavonoides y terpenoides de la manzanilla tienen un efecto calmante, antiinflamatorio y antiséptico entre muchos otros. Podés usarlo preparando tónicos y rociarte el rostro cuando lo necesites, aplicando directamente algodón embebido en té, o con el saquito mismo (siempre que no esté caliente).

Aceites naturales: De lavanda, de árbol de té -diluido-, aceite de jojoba, aceite de oliva, de alcanfor (también diluido en algún aceite portador)

Avena: alivia la picazón y refresca, es rica en beta-glucanos, que reducen la inflamación de la piel. Y también tiene flavanoides, que nos ayudan a protegernos de los oxidantes como los rayos UVA y la polución ambiental. 

Té verde: Se dice que como el té verde contiene catequinas y otros compuestos que podrían ayudar a tratar la rosácea, se podría aplicar sobre el rostro, a modo de tónico, para aliviar las molestias.

Regaliz: También se dice que el extracto de regaliz tiene la capacidad de reducir la irritación y el enrojecimiento, al tiempo que actúa como un estimulante en el proceso de regeneración de la piel.

Y tal vez algo muy controversial: tu propia saliva en ayunas! Y no es sólo una recomendación de abuela, diversos investigadores han descubierto en la saliva una sustancia llamada opiorfina y que posee propiedades analgésicas seis veces más potente que la morfina, además de su función antibacteriana.

Y del mismo modo que es importante saber qué productos pueden ayudarte a controlar tu rosácea, hay otros que debes conocer para NO usarlos por nada del mundo. Entre ellos están los alcoholes, sulfatos, perfumes y fragancias, polvo de carbón vegetal y otros exfoliantes, parabenos y conservantes. Además acá te dejo una lista de otros Ingredientes Tóxicos en los maquillajes y cosméticos que son prejudiciales para la salud, y especialmente agravantes en pieles sensibles como las que padecen rosácea. 

Es muy importante visibilizar y concientizar sobre esta enfermedad, ya que para quienes la sufren es más que un “problema estético”. La mayoría de las veces trae aparejado problemas de autoestima, inseguridad y otras consecuencias emocionales. Si a eso le sumamos la ignorancia y desinformación al respecto, pueden llegar a padecer comentarios, burlas y situaciones hirientes.

Y para despedirnos, si quieren seguir incursionando, les dejo la voz de la experiencia, alguien que lo vive en primera persona y es el Blog de Laura. Quien a partir de su propia vivencia con la rosácea, se ha dedicado a investigarla en profundidad. Realmente recomiendo mucho su página, de la cual he aprendido mucho y lo sigo haciendo, gracias a la información valiosísima, respetuosa y consciente que nos regala.

Espero que les haya sido de utilidad esta información. Cualquier duda o consulta, pueden dejarla en comentarios. 

Un abrazo grande y hasta la próxima. 

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